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Investigadores de la Universidad de Chalmers han desarrollado un detector flexible para frecuencias de terahercios (1000 gigahertz) usando transistores de grafeno en sustratos de plástico.

Los investigadores a cargo dicen que es el primero de su tipo y puede extender el uso de la tecnología de terahercios a aplicaciones que requieren componentes electrónicos flexibles, como redes de sensores inalámbricos y tecnología portátil.

A temperatura ambiente, el dispositivo translúcido y flexible detecta señales en el rango de frecuencia de 330 a 500 gigahercios, la técnica se puede utilizar para obtener imágenes en el área de terahercios (cámara THz), pero también para identificar diferentes sustancias (sensor).

También puede ser un beneficio potencial en el cuidado de la salud, donde las ondas de terahercios se pueden utilizar para detectar el cáncer. Otras áreas donde podría usarse el detector son sensores de imágenes para vehículos o para comunicaciones inalámbricas.

El trabajo de los investigadores de Chalmers es considerado como un importante paso adelante para el grafeno en el área de los terahercios, y un avance para el alto rendimiento y la tecnología de terahercios flexible y económica.

La investigación sobre el detector de terahercios ha sido financiada por la UE Graphene Flagship, la Fundación Sueca de Investigación Estratégica (SSF) y la Fundación Knut y Alice Wallenberg (KAW).

En marzo de 2017, investigadores de la Universidad de Ginebra, trabajando con la Escuela Politécnica Federal de Zurich (ETHZ) y dos equipos de investigación españoles, idearon una técnica basada en el uso de grafeno que permite controlar con precisión las ondas de terahercios .

En abril de 2016, científicos de la EPFL suiza y la Universidad de Ginebra aprovecharon el hecho de que el grafeno es transparente y opaco a la radiación para desarrollar un microchip que filtra la radiación no deseada. El dispositivo, llamado aislador óptico, funciona en el espacio de terahercios .